Acerca de K-Loop

¿Cómo nació el proyecto K-Loop de Kimood?

¿Por Qué?

Me llamo Matteo y llevo años trabajando en el sector textil. He tratado de mantener mis valores sin dejar de responder a las necesidades de un mundo que se caracteriza por sus productos industriales. Trabajo para diseñar productos que me den tanto la satisfacción de producirlos como de llevarlos.

Hace unos días, en el supermercado, fui testigo de la siguiente conversación entre mi hija mayor, Alessandra, de 6 años, y Marina, de 3.

Marina: «¡Papá cómprame una botella de agua que tengo sed por favor!» Alessandra antes de que pueda contestar: «Sabes que no compramos botellas de plástico porque acaban en el mar y los peces mueren; papá te dará el agua que tenemos en el termo».

¿La motivación del proyecto K-loop?

Explicarlo mejor que una niña de 6 años es imposible.

¿Qué es el proyecto K-loop?

El proyecto K-Loop es el «cierre del círculo», o mejor dicho, en términos de marketing, la «economía circular».

¿Qué significa esto concretamente? Significa que el tejido de las bolsas de K-Loop se fabrica mediante la recuperación de los residuos de produccion de multiples productos de KARIBAN BRANDS. Estos restos pueden ser de algodón orgánico o de Oekotex.

Como simboliza nuestro logotipo, recuperamos todo lo que podemos para dar una nueva vida a simples piezas de algodón. Citando al conocido químico, biólogo, filósofo y economista del siglo XVIII Antoine-Laurent Lavoisier. «nada se crea, nada se destruye, todo se transforma».

¿Cómo actua K-Loop?

El proyecto K-Loop se encarga de clasificar y reciclar los residuos de producción de nuestras fábricas. El proyecto K-Loop se centra en la clasificación y el reciclaje de los residuos de producción en nuestras fábricas. El «azar» nos ayuda a minimizar la huella de carbono, ya que las fábricas están a menos de 20 km del centro de hilatura donde recogemos todos los fardos de material de desecho, llamados en nuestra jerga Jhoot (de ahí el nombre de los colores).

En la planta de hilatura llamada «Symco», los tejidos se separan por colores siempre que sea posible o, en caso de que los restos sean demasiado pequeños, simplemente se mezclan sin importar el color.

Una vez separados los colores, se tritura todo para formar una amalgama de algodón, permitiendo que se pueda cortar. Los hilos procesados son demasiado cortos para ser hilados por sí solos, por lo que, durante el hilado, se añade un núcleo de poliéster procedente de botellas de agua de PET recicladas.

En el proceso, también añadimos rastreadores para seguir el origen de todos los materiales reciclados a partir de la información almacenada en una blockchain digital. Una vez obtenido nuestro hilo, lo transferimos a Ausbanglatex, que se ocupa de todo lo demás, es decir, de tejer el tejido, cortarlo y coser las bolsas de nuestras colecciones.